sábado, 12 de febrero de 2011

Nesquik, antónimo de popularidad

Vivir en piso de estudiantes conlleva ir a comprar a Caprabo de vez en cuando (con la tarjeta de Club Caprabo, ¡obvio!). Compramos un pack de Nesquik grande, y venían de regalo unas "espirales locas". Por hacer la gracia, me las puse en los zapatos. Quedaban fatal. FA-TAL.

Así que, providencialmente, ya tenía motivo para un nuevo vídeo. Iba a ser un spot publicitario, ligeramente inspirado en "la batamanta". Contaría para él con la actuación y la voz de Edu y con la locución, siempre brillante, de Carlos. Con lo que por la noche escribí el guión en un word, listo para ser retocado y llevado a la pantalla del ordenador.


Lo primero fue ir a Caprabo a grabar las pocas tomas que hacían falta, para ambientar en un supermercado. Le dije a Carlos: "preguntamos si se puede grabar o grabamos tal cual?". Él me dijo: "ya sabes que es mejor pedir perdón que pedir permiso". Aún así, pregunté a la encargada, y nos dijo que estaba prohibidísimo. Carlos reprochó mi decisión. Cabizbajos, nos fuimos al Eroski. No íbamos a preguntar, así que con gran sutileza ocultamos la cámara en el carro de la compra, cubriéndola de bolsas de patatas y cajas de bombones, y grabamos lo que pudimos (que al final no quedó mal del todo).

La tarde siguiente vino Edu a casa y grabamos sus dos "testimonios". Aporta muchísimo su forma de exagerar, sobreactuar y expresar cosas con los gestos y las voces. Además, hizo el doblaje de Aznar y de Obama, que es de lo mejor del vídeo. Su papel en este spot ha sido imprescindible.
Algunas tomas siguieron con poco rigor el guión que teníamos preparado. En teoría, yo tenía que decir "lo bueno es que ahora la gente ya no me mira raro por la calle... bueno, es que ya no me mira". Pero improvisando vimos que quedaba más cómico decir que "las chicas nunca me han mirado" como si fuera algo de lo que estar orgulloso. 

El montaje fue un show: la cámara de Carlos graba en HD. Que sí, que se ve de puta madre, pero es un coñazo exportarlo a Premiere, esperar 4 horas y ya después exportarlo a Pinnacle. Todo muy lento. Pero, como dice Carlos, "es el precio que hay que pagar por esta calidad". Después, la locución la hicimos, sin darnos cuenta, con el volumen del micrófono al mínimo (si os fijáis, se escucha muy flojo, por lo que tuvimos que bajar el volumen de todo en general). La locución también tuvo sus puntos de improvisación, como la última parte de "Espirales locas. ¿Botamos?", imitando un poco el eslogan de La Caixa.

En definitiva, estoy contento de ver que entre todos hacemos posible que el nivel de los vídeos vaya aumentando. Poco a poco, sí, pero subiendo.

De momento no hay proyectos a la vista. Pero quién sabe qué me voy a encontrar en Caprabo esta vez...